Equipo de Recuperatio 20 de abril de 2020 Quiénes somos
El consumo de alcohol en la adolescencia
La adolescencia es una etapa llena de revoluciones internas, contradicciones y dudas, pero también de búsquedas y aventuras. El paso de la niñez a la pubertad trae consigo profundos cambios en todos los ámbitos del desarrollo, físicos y emocionales.
Los primeros botellones
Según estudios recientes, el alcohol es la droga psicoactiva más consumida en España por los estudiantes de 14 a 18 años; la mayoría ha probado bebidas alcohólicas al menos una vez. Es una etapa de intensa búsqueda de emociones y de rebeldía contra la autoridad, en la que los adolescentes necesitan sentirse reconocidos y formar parte de algo. El consumo reiterado, sin embargo, produce daños cognitivos y neurológicos, comportamientos violentos y dificultades escolares, y el alcohol se considera puerta de entrada a otras drogas.
El factor social
La presión del grupo condiciona enormemente el consumo. El deseo de pertenecer al grupo de iguales puede conducir a consumos frecuentes y excesivos. En la adolescencia se determina, en gran medida, la relación que una persona tendrá con las drogas.
La droga que está en todas partes
El alcohol es la droga más normalizada socialmente: está presente en las celebraciones como parte de la cultura. Los lugares donde más beben los adolescentes son pubs y bares, parques y espacios públicos, discotecas y casas particulares. A ello se suma un marketing que asocia el alcohol a la diversión y el éxito, ocultando su cara de decadencia y violencia.
¿Cuándo alarmarse?
Algunas señales de un consumo abusivo son: dificultades de equilibrio y coordinación, desinhibición repentina, euforia, falta de reflejos, caídas y accidentes, habla rápida y confusa, náuseas, mareos y vómitos, mala concentración y problemas de memoria.
Conversemos para prevenir
El círculo familiar, social y escolar es fundamental para prevenir el consumo. La comunicación es la herramienta esencial para comprender lo que viven los jóvenes y establecer relaciones de confianza. Hay que acompañarlos sin asfixiarlos, fortalecer sus habilidades sociales y su autoestima, y enseñarles a manejar la frustración. Educar en un consumo responsable, sin tabúes y transmitiendo valores, es tarea de toda la sociedad, empezando por el hogar.
¿Necesitas ayuda con una adicción? Llámanos
Te asesoramos gratis y de forma confidencial. No estás solo/a.