Adicciones que tratamos
Cada adicción necesita un abordaje distinto. Trabajamos con adicciones a sustancias y también conductuales. Elige la tuya para conocer el tratamiento, o llámanos y te asesoramos gratis.
Alcoholismo
Tratamiento y desintoxicación del alcohol con acompañamiento médico y terapéutico.
Ver tratamientoCocaína
Deshabituación de la cocaína con un plan personalizado y seguimiento.
Ver tratamientoFármacos
Adicción a benzodiacepinas, opioides y otros medicamentos.
Ver tratamientoCannabis
Tratamiento del consumo problemático de cannabis y sus derivados.
Ver tratamientoHeroína
Programas de desintoxicación y deshabituación de opiáceos.
Ver tratamientoLudopatía
Adicción al juego y apuestas: recupera el control de tu vida.
Ver tratamientoAdicción al sexo
Abordaje terapéutico de la adicción sexual y sus consecuencias.
Ver tratamientoMóvil
Uso compulsivo del teléfono y las redes: recupera tu tiempo.
Ver tratamientoVideojuegos
Adicción a los videojuegos y el mundo online, sobre todo en jóvenes.
Ver tratamientoCompras
Compra compulsiva: identifica el problema y trátalo a tiempo.
Ver tratamiento¿No sabes por dónde empezar? Llámanos
Estudiamos tu caso o el de tu familiar sin coste y con total confidencialidad.
Adicciones con sustancia y adicciones conductuales
La distinción clásica separa las adicciones a una sustancia —alcohol, cocaína, cannabis, heroína o fármacos— de las llamadas adicciones conductuales, en las que no hay nada que se consuma: juego, videojuegos, compras, móvil o conducta sexual compulsiva.
La diferencia importa en lo médico, porque solo las primeras producen dependencia física y un síndrome de abstinencia que a veces requiere cobertura médica. Pero en lo esencial el mecanismo es el mismo: los circuitos cerebrales de recompensa y de control de impulsos responden de forma parecida, y el patrón que describe la persona —pérdida de control, tolerancia, malestar al parar, continuar pese al daño— se repite con una similitud llamativa.
Por eso el tratamiento comparte estructura: identificar los desencadenantes propios, entender qué función cumplía la conducta, aprender a sostener el malestar sin recurrir a ella y reconstruir lo que se fue quedando por el camino.
Qué tienen en común todas
- No se elige tenerla. Sí se elige pedir ayuda, y ese es el único punto donde la voluntad decide algo.
- La negación forma parte del cuadro, no es una mentira deliberada: el cerebro protege el consumo con razones que resultan convincentes desde dentro.
- Casi siempre hay algo debajo: ansiedad, depresión, trauma, soledad o insomnio. Tratar solo la conducta sin abordarlo termina en recaída.
- La recaída es frecuente y no anula el trabajo hecho. Lo que decide el resultado es lo que ocurre después.
- El entorno cuenta. El apoyo familiar es uno de los factores que mejor predicen que el resultado se mantenga.
Cómo se trata, en líneas generales
El itinerario habitual atraviesa cuatro fases del tratamiento: desintoxicación cuando hay dependencia física, deshabituación —que es la parte larga y la que evita la recaída—, rehabilitación de la vida cotidiana y reinserción.
Ese recorrido puede hacerse en recursos de distinta intensidad, desde una consulta semanal hasta un programa residencial de meses. Los tenemos explicados en tipos de centros, y en cómo elegir centro encontrarás qué preguntar antes de decidir.
Existe además una vía pública y gratuita que mucha gente desconoce: puedes ver cómo se accede en tratamiento por la Seguridad Social y localizar el centro de tu zona en el directorio de recursos públicos.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si lo que tengo es una adicción?
El criterio no es la cantidad ni la frecuencia, sino la pérdida de control: haber decidido parar o reducir y no conseguirlo, necesitar cada vez más para el mismo efecto, y continuar pese a las consecuencias en la salud, el trabajo o las relaciones. Si te reconoces en eso, merece una valoración.
¿Se puede tratar una adicción sin ingresar?
En la mayoría de los casos sí. El tratamiento ambulatorio es el formato más frecuente y es compatible con el trabajo y la familia. El ingreso se plantea cuando hay dependencia física que hace peligrosa la retirada, intentos previos fallidos, patología asociada o un entorno que hace inviable la abstinencia.
¿Cuánto cuesta tratarse?
La red pública lo trata gratis a través de los centros de atención a las drogodependencias de cada comunidad autónoma. En la vía privada el coste varía mucho según el tipo de recurso y la duración; tienes las horquillas orientativas desglosadas en la página de precios.
¿Es peligroso dejarlo de golpe?
Depende de la sustancia. Con alcohol y con benzodiacepinas la retirada brusca puede ser grave y debe hacerse siempre con supervisión médica. Con otras sustancias el malestar es intenso pero no pone en riesgo la vida. Ante la duda, consulta antes de parar.
Mi familiar no reconoce que tiene un problema. ¿Qué puedo hacer?
Es la situación más frecuente. Hay mucho margen antes de que acepte tratarse: dejar de encubrir las consecuencias, no discutir durante la intoxicación y buscar asesoramiento familiar. Una intervención guiada por un profesional abre a menudo la puerta que la insistencia cierra.
Esta página es información general y no sustituye la valoración de un profesional sanitario.